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El Embrión

El Embrión

Al óvulo ser fertilizado por el espermatozoide se le llama zigoto, a partir de ese momento, comienza a dividirse unas 12 horas después de la fusión de los cromosomas, proceso que continúa a intervalos de entre 12 y 15 horas. El zigoto continúa en la trompa de Falopio unos tres días después de la fertilización, dividiéndose repetidamente en un proceso llamado segmentación, formándose las blastómeras. Mientras, sucede su lento desplazamiento hacia el útero. En su división, a los 3-4 días, el zigoto pasa por el estadío de mórula (mora), en el que ya existen 30 células.

En la transición entre las partes estrecha y ancha de la trompa, existe una barrera en forma de esfínter muscular, infranqueable para el embrión a pesar de su pequeño tamaño. Bruscamente, el esfínter se relaja y deja paso abierto hacia el útero. Esta relajación se debe principalmente a la secreción de progesterona. Una vez en el interior del útero, se ha cubierto una de las fases más críticas del desarrollo de los primeros días. A los 7 días, el óvulo fertilizado se ha convertido en lo que se conoce como un blastocito (con aproximadamente unas trescientas células), y debe seleccionar un lugar para la implantación uterina y señalar su presencia a la madre.

La membrana mucosa uterina, el endometrio, ha sido preparada por hormonas procedentes del ovario para recibir al óvulo fertilizado. Sin embargo, a veces se necesitan varios días para seleccionar el lugar apropiado para la implantación. Cuando, por último, el blastocito queda en reposo y establece contacto con el endometrio (unos ocho días después), comienza un intenso intercambio químico de información con el cuerpo de la madre. Esto es posible detectarlo por medio de un análisis de sangre, y es por eso que es posible confirmar un embarazo mucho antes de que se haya producido la primera falta de un período menstrual. El lugar de implantación del blastocito es el “techo” del útero.

En la transición entre las partes estrecha y ancha de la trompa, existe una barrera en forma de esfínter muscular, infranqueable para el embrión a pesar de su pequeño tamaño. Bruscamente, el esfínter se relaja y deja paso abierto hacia el útero. Esta relajación se debe principalmente a la secreción de progesterona. Una vez en el interior del útero, se ha cubierto una de las fases más críticas del desarrollo de los primeros días. A los 7 días, el óvulo fertilizado se ha convertido en lo que se conoce como un blastocito (con aproximadamente unas trescientas células), y debe seleccionar un lugar para la implantación uterina y señalar su presencia a la madre.

La membrana mucosa uterina, el endometrio, ha sido preparada por hormonas procedentes del ovario para recibir al óvulo fertilizado. Sin embargo, a veces se necesitan varios días para seleccionar el lugar apropiado para la implantación. Cuando, por último, el blastocito queda en reposo y establece contacto con el endometrio (unos ocho días después), comienza un intenso intercambio químico de información con el cuerpo de la madre. Esto es posible detectarlo por medio de un análisis de sangre, y es por eso que es posible confirmar un embarazo mucho antes de que se haya producido la primera falta de un período menstrual. El lugar de implantación del blastocito es el “techo” del útero.

Entre el 7 y el 14 días, el desarrollo se va a producir en el endometrio. Es la nidación (implantación), durante la cual se formará la futura placenta.

Tres semanas después de la fertilización, el blastocito se ha convertido en un embrión, y ya se han formado las primeras células nerviosas.

Debe existir un sincronismo perfecto entre el desarrollo embrionario y el estado del endometrio.

El embrión no puede implantarse más que en estado de blastocito, hacia el 7º día. El endometrio sufre modificaciones morfológicas y fisiológicas dependiente de hormonas (estradiol y progesterona). Si las características son óptimas, estará dispuesto para recibir un blastocisto hacia el 21-22º día del ciclo (que es el día 7º del desarrollo embrionario).

¿Por qué se congelan embriones en la fecundación in vitro?

A diferencia del ciclo natural, al estimular los ovarios para hacer un tratamiento de reroducciòn, el uso de ciertos fármacos nos permiten capturar mas de un foliculo. Al incrementar el numero de foliculos capturados aumentamos tambien el numero de posibles embriones. A fin de evitar embarazos multiples, dependiendo del desarrollo, morfología, cantidad y calidad de los embriones, el Medico junto con Ud deidiràn el nùmero de embriones a transferirse y posterior congelación de los restantes, para posterior transferencia en caso de falla o intento posterior.

¿Cuándo se congelan los embriones?

Los embriones se pueden congelar desde el primer momento que se observa la fecundación (estado de zigoto), o bien a lo largo de su división, ya sea en día 2 (4 células), día 3 (8 células) o día 5-6 (blastocisto).

¿Existe algún día en concreto en el que la congelación sea mejor?
Cuando el embrión es bueno va a poder ser congelado y descongelado con éxito. Lo que sí es cierto es que cuantas menos células tiene el embrión, mejor supervivencia tiene. Por lo tanto, sobreviven mejor a la descongelación los embriones más precoces (zigotos o día 2) que los más avanzados (blastocistos), por su mayor complejidad celular.

¿Qué embriones se congelan?

Evidentemente, en un ciclo de fecundación in vitro, los primeros embriones que se transfieren en fresco -que se implantan en la mujer- son los mejores. Por lo tanto, los que se congelan nunca son los mejores, aunque pueden ser muy buenos o igual de buenos que los transferidos. Este es uno de los motivos por los que los embriones congelados embarazan menos que los nocongelados.

¿Cuántos embriones se congelan?

Todos aquellos que sean buenos en función de los criterios morfológicos de calidad embrionaria y que no hayan sido transferidos. Evidentemente, como comentábamos antes, no es el objetivo de ningún ciclo el congelar embriones, pero indudablemente, si son embriones evolutivos, hay que congelarlos para intentar conseguir una gestación más adelante.

¿Qué posibilidades tengo de embarazarme con los embriones congelados?

El no haberse embarazado con embriones frescos no es indicativo de que con los congelados tampoco se vaya a conseguir. Lo cierto es que de todos los congelados, en general, la tasa de supervivencia oscila alrededor de un 60 a un 80% (el resto no sobrevive), y de los que han sobrevivido, consiguen gestación un 35%, aproximadamente. Obviamente estos porcentajes pueden variar en función de la edad de la paciente, la calidad embrionaria y la causa de infertilidad.

¿Por qué se muere algún embrión en la descongelación?

Habitualmente son embriones que no eran de muy buena calidad, y que con alta probabilidad no hubieran conseguido una gestación si hubieran sido transferidos en fresco. Los embriones, para ser congelados, deben ser deshidratados progresivamente para evitar que los cristales de hielo que se forman al enfriarlos rompan la célula. Una vez congelados, se conservan en nitrógeno líquido a -196ºC. Para descongelarlos el proceso es a la inversa, con una hidratación gradual. Es este un proceso estresante para el embrión y que no todos superan.

¿Son seguros los embriones congelados?

Hoy en día existen rigurosos registros europeos y americanos no sólo sobre la tasa de éxito con embriones congelados, sino también sobre la tasa de malformaciones en niños nacidos después de la congelación embrionaria y podemos afirmar con tranquilidad que esta tasa es absolutamente comparable con la tasa de malformaciones que existe en la población general. Por lo tanto, no hay que tenerle ningún miedo especial a la gestación obtenida después de la descongelación de embriones obtenidos en un ciclo previo.

¿Cuánto tiempo pueden permanecer congelados?

No existe un máximo absoluto, sino que pueden permanecer congelados hasta que la pareja complete su proyecto reproductivo, lo que ofrece una mayor flexibilidad a la pareja para disponer de sus embriones.